“El agua es la sangre misma de la vida. El 70% del planeta, el 70% de las plantas, el 70% de nuestro cuerpo es agua. Sin agua no hay vida” dijo Vandana Shiva, física y activista defensora del medio ambiente y los derechos de las mujeres. En su libro “Las guerras del agua”, subraya que este recurso es un derecho humano esencial y que no puede ser tratado como una mercancía: “El agua circula a través de todas las especies y por el ciclo hidrológico, que nos conecta a todos en una comunidad. Es la comunidad del agua” recalca.

“Yo nací en el Himalaya y crecí en la región que es la fuente del Ganges. El movimiento Chipko al que me uní hace una década es un movimiento de mujeres para proteger el bosque y el agua. Durante 10 años hemos estado construyendo movimientos para evitar la privatización de las aguas del Ganges. Nuestro lema es ‘Nuestra madre Ganges no está en venta’. Los detuvimos” dijo para una entrevista.

Shiva, al igual que varios analistas internacionales señala que el siglo XXI estará marcado por las guerras del agua, las cuales ya están ocurriendo: “Los medios de comunicación y los políticos encubren los conflictos del agua y los presentan como si fueran religiosos y étnicos. Eso facilita la división y las políticas de gobierno. Si los conflictos del agua fueran tratados como conflictos por el agua las élites se verían obligadas a abordar la justicia del agua, la democracia del agua y la paz del agua” afirma categóricamente.

Democracia Real del agua

Vandana Shiva destaca en su libro la importancia de lograr una democracia real del agua, la cual protege el derecho al agua potable para todos. De igual modo, su libro también insiste en el negocio que representa la venta de agua embotellada, tema que explica del siguiente modo: “Una mujer llamada Mylamma inició un movimiento en contra de un gigante como Coca Cola en la planta de Plachimada y, junto con ella, una pequeña aldea de Keral consiguió cerrar la planta. Dicha planta en Plachimada recibió el encargo en marzo de 2000 de producir 1.224.000 botellas de productos de Coca Cola al día y una licencia condicional para instalar una bomba de agua con motor. Sin embargo, la compañía comenzó a extraer ilegalmente millones de litros de agua limpia. Comenzaron a extraer 1,5 millones de litros por día. El nivel del agua comenzó a caer y la instalación indiscriminada de pozos para aprovechar el agua subterránea tuvo graves consecuencias para los cultivos. Como resultado hubo una notificación contra la empresa y su licencia fue cancelada. Trataron de sobornar al presidente del panchayat (concejo comunal), pero no tuvieron éxito. No sólo el robo de agua, sino también la contaminación del ambiente y las áreas cercanas por el vertido del material de desecho, que estaba causando un grave peligro para la salud” cuenta.

En “Las guerras del agua”, Vandana Shiva utiliza su notable conocimiento de la ciencia y la sociedad para analizar la histórica erosión de los derechos de acceso al agua por parte de las comunidades humanas. Al analizar el comercio internacional del agua, incluyendo su embalsamiento y extracción, así como la acuicultura, Shiva pone al descubierto la destrucción de la tierra y la pérdida de derechos de los pobres del planeta, a medida que se les niega el acceso a un invaluable bien común.

“Las guerras del agua”explora la función espiritual y tradicional que el agua ha tenido en comunidades históricas, y alerta acerca de la privatización que amenaza culturas y formas de vida universales.Shiva es una de las pensadoras más dinámicas y provocadoras del mundo en temas relacionados con el medio ambiente, con los derechos de la mujer y con cuestiones internacionales. Física, ecologista y activista, en 1993 fue distinguida con el RightLivelihoodAward, el Premio Nobel alternativo. Es directora de la Fundación para la Investigación de las Ciencias, la Teconogía y la Política de Recursos Naturales.

Principios de la Democracia del agua

1. Recibimos el agua libremente de la naturaleza.
2. Todas las especies y los ecosistemas tienen derecho a una parte de agua en el planeta.
3. La vida está interconectada a través del agua. Todos tenemos el deber de garantizar que nuestras acciones no causen daños a otras especies y a otras personas.
4. El agua debe ser accesible para las necesidades de sustento. La compra y venta con fines de lucro viola nuestro derecho inherente.
5. El agua es limitada y puede agotarse si no se usa sosteniblemente.
6. Toda persona tiene el deber de conservar el agua y la sostenibilidad del uso del agua, dentro de los límites ecológicos y justos.
7. El agua no es una invención humana y no tiene fronteras. Es por naturaleza un bien común. No puede ser de propiedad como la propiedad privada y venderse como una mercancía.
8. Nadie tiene el derecho de abusar, de malgastar, verter residuos o contaminar los sistemas de agua.
9. El agua es intrínsecamente diferente de otros recursos y sus productores. No puede ser tratada como una mercancía.

Prensa Hidroven / Con información de El Diario.es