En plena revolución industrial y agobiados por la codicia de sus patrones, los trabajadores alrededor del mundo habían comenzado a exigir la jornada laboral de 8 horas, pero sería en Chicago, donde cobraría las dimensiones más dramáticas. El 1ro de mayo de 1886 un grupo de trabajadores de la vanguardia sindical iniciaron una huelga exigiendo como reivindicación la jornada laboral de 8 horas.

Las protestas de la huelga se prolongaron por días y fue el 4 de mayo alcanzarían su punto culminante cuando en el sitio de Haymarket, durante una manifestación pacífica uno de los manifestantes arrojó una bomba a los policías que pretendían disolver la manifestación de manera violenta, deviniendo esta en revuelta, donde fueron apresados 8 trabajadores cinco de los cuales fueron condenados a muerte, uno de ellos se suicidó antes de ser ejecutado y tres fueron condenados a prisión.

Nuevamente los empresarios cobraron víctimas entre los trabajadores para no reconocer sus reivindicaciones. Una dinámica que ha seguido repitiéndose aún en nuestros días, en las páginas de los diarios y en diversos medios vemos como los capitalistas ejercen la violencia en contra de las trabajadoras y trabajadores para no ceder ante sus justas exigencias.

EE.UU. Sin Primero de Mayo

En Estados Unidos, no se celebra el Primero de Mayo por tener esta fecha nexos directos con el movimiento comunista y el anarcosindicalismo, corrientes a las que pertenecieron los obreros sindicalistas apresados y ejecutados en 1886.

Para la plutocracia estadounidense, la celebración del Primero de Mayo reivindicaría la memoria de esos luchadores revolucionarios cuyas vidas, así como la de cientos de miles de hombres, mujeres, niños y niñas que los antecedieron, fueron sacrificadas para que hoy haya sido establecida mundialmente la jornada de 8 horas.

El sectarismo histórico de la clase explotadora y de los que gobiernan en los Estados Unidos, les impide aún en nuestros días reconocer que un derecho como el de las 8 horas laborales haya sido una reivindicación promovida por sectores revolucionarios de la clase obrera.

Mayo Combativo

Hoy en la República Bolivariana de Venezuela y gracias al Comandante Supremo de nuestra revolución, no sólo se conmemora el 1 de Mayo en reconocimiento a los sacrificios de la clase trabajadora, sino que a su vez la celebramos como una victoria fundamental sobre el capitalismo y los explotadores.

Nuestro país se coloca en la vanguardia de las luchas laborales y ofrece a través de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT), reivindicaciones cuyos alcances la colocan entre las leyes más avanzadas en materia laboral a nivel internacional.

Este Primero de Mayo el pueblo venezolano participará en los actos masivos previstos en los que se prevé que el presidente Nicolás Maduro haga importantes anuncios en materia política y económica.
Este Primero de Mayo el pueblo venezolano, chavista y antiimperialista, estará atento a los nuevos lineamientos e instrucciones que girará el presidente Nicolás Maduro para hacer frente a la guerra económica. Las nuevas medidas económicas del gobierno revolucionario, serán la respuesta del pueblo frente a la oligarquía rapaz y parasitaria.

El anuncio de reivindicaciones laborales los primeros de mayo son parte del Legado del Comandante Chávez. En primer término las misiones sociales, que protegen el salario del trabajador garantizándole derechos fundamentales: salud, alimentación, vivienda, educación y protección social para los más necesitados y la política de aumentos del gobierno revolucionario que coloca al salario mínimo nacional como uno de los más altos del continente.

Unidad, unidad, unidad

El chavismo junto al PSUV, el Polo Patriótico y la fuerza laboral reunida en la Central Sindical Unión Nacional de Trabajadores UNETE, conjuntamente con sus Federaciones y Sindicatos Nacionales afiliados; movilizarán a la fuerza fundamental de cualquier economía: a las trabajadoras y los trabajadores que marcharán de la mano con la juventud, campesinos y campesinas, profesionales y el pueblo en general, unido ─rodilla en tierra, frente a las amenazas externas e internas y siempre solidario con los pueblos del mundo.

El liderazgo del presidente Nicolás Maduro es parte del Legado del Comandante Eterno, todos los sectores de la población ha fijado su posición en contra de la guerra económica promovida por Fedecámaras y la oligarquía parasitaria. Esta es la continuidad de la lucha emprendida por el Comandante Chávez y la defensa de los logros de nuestra revolución.

Prensa Hidroven