Prensa Ecosocialismo y Aguas/ Barquisimeto, 13.10.2016.- Con la presencia del ministro del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas, Ernesto Paiva; la viceministra de Gestión del Agua, Siboney Tineo y la presidenta de Inparques, Angélica Romero, quedó inaugurado el Vivero Agroecológico El Cardenalito, en las instalaciones del Parque de Recreación José María Ochoa Pile, de la ciudad de Barquisimeto, estado Lara.

El titular de la cartera ecosocialista, aseguró que este vivero ha sido elaborado por el pueblo a través de empresas de producción social. “Es el pueblo el que le da vida a este vivero, sumado a la producción de plantas tendremos la posibilidad de sembrar conciencia”, destacó.

Agregó que el lugar cuenta con 200 mts2 de producción forestal, ornamental, medicinal y de agricultura urbana, “con potencial educativo para conectarnos con los planteles escolares”.

María José Canelón, técnico de investigación y Seguimiento de Inparques Lara, expresó que la importancia de este vivero “está en la creación de plantas sobre la experiencia de educar a todas las personas que deseen aprender, y a su vez quiera aportar a la naturaleza”.

Por su parte, Rafael Piña, vocero del Movimiento Ambiental Herencia Verde, aseguró sentirse agradecido con este vivero. “Con las plantas que aquí se produzcan podremos reforestar áreas intervenidas, rescatar espacios y aportar para la disminución del calentamiento global”, expresó.

Espacios para el sano esparcimiento

El Ministro Paiva inauguró una ciclovía de 60 metros para la sana recreación de los visitantes del Parque de Recreación José María Ochoa Pile.

Asimismo, fue aperturada en este espacio recreacional la nueva aula abierta para el aprendizaje ecológico, propuesta impulsada por el presidente Nicolás Maduro, para la enseñanza ambientalista de la población venezolana.

Adicionalmente, se realizó el juramento ante el Samán de Güere por parte del colectivo “Ciudad de Cólera”, quienes también recitaron poesías a los presentes.

Prensa Ecosocialismo y Aguas/Barquisimeto/ María A. Romero

Fotografías/ María A. Romero