Como resultado de una inspección conjunta realizada en la Laguna Blanca o Laguna El Morro, ubicada en el municipio Mariño del estado Nueva Esparta, entre servidores públicos de la Dirección Estadal del Poder Popular para el Ambiente (Deppa) en la entidad, Gobernación, Irmane y Fundación Árbol Margarita, los técnicos de calidad ambiental procedieron a tomar muestras para realizar la caracterización de las aguas del cuerpo lagunar.

La información fue suministrada por Elizabeth Puleo Fernández, jefa de la Deppa en la región, quien atendió la preocupación de la máxima autoridad regional, Carlos Mata Figueroa, en torno a la situación actual de la laguna y quien instruyó a su equipo de trabajo de accionar en conjunto con el Ministerio del Ambiente para lograr su saneamiento y restitución natural.

Destacó que la gestión ambiental compartida permite la integración interinstitucional, para atender al conglomerado y dar respuestas efectivas a las diferentes situaciones que pudieran presentarse.

La participación del Ministerio del Ambiente consistió en diagnosticar el problema presente y recomendar las acciones que permitan mejorar las condiciones del cuerpo de esta agua natural, así como evaluar la situación de un grupo importante de manglares ubicados dentro de la Laguna Blanca, para lo cual se incorporó el Instituto Nacional de Parques (Inparques), quien tiene importante experiencia en cuanto a la recuperación de espacios en el Parque Nacional Laguna de La Restinga y en el Monumento Natural Laguna de las Marites.

La Directora Estadal del Poder Popular para el Ambiente Deppa en la entidad, refirió que dentro de las recomendaciones está el restablecimiento de los canales originales de la laguna, a fin de permitir el flujo hidráulico natural y en consecuencia la recuperación de zonas que actualmente se encuentran sedimentadas.

Puleo refirió además, que a las aguas se le practicaron estudios físicos, químicos y bacteriológicos, con el apoyo del Centro Regional de Investigaciones Ambientales (CRIA) de la Universidad de Oriente y los técnicos pertenecientes al Laboratorio de Calidad Ambiental de Min-Ambiente Nueva Esparta, en donde se evidenció una alta salinidad, posiblemente producida por la evaporación de las aguas que quedan represadas al no tener canales que permitan su fluidez.

Asimismo, explicó que durante la supervisión se pudo constatar una importante cantidad de escombros que son lanzados a los márgenes de la laguna, así como desechos sólidos, cauchos y otros agentes que ponen en riesgo este ecosistema.

Prensa Ambiente