Este viernes fue inaugurada la Sala de Gestión Comunitaria del Agua en el consejo comunal 9 de diciembre de San Fernando de Apure, capital de la entidad llanera, que tiene como propósito brindar un mejor servicio en dicha materia a las más de 100.000 personas que habitan la zona.
En transmisión de Venezolana de Televisión, el secretario ejecutivo del Gobierno de Apure, Francisco Pike, informó sobre el funcionamiento de la sala.

“Nuestro pueblo, alrededor de 149.000 habitantes que contemplan este corredor compuesto de tres sectores, vendrá a esta sala a traer los proyectos, a recibir la asesoría, el acompañamiento de nuestros ingenieros para llevar el beneficio a todas sus comunidades”.

“Nuestro pueblo estará accediendo a todas las bondades de nuestro Gobierno, todas las capacidades de nuestra hidrológica estarán disponibles”, para tratar servicios relacionados con el agua, aguas servidas y drenajes, entre otros, indicó Pike.

La Sala de Gestión Comunitaria del Agua de San Fernando de Apure trabajará con la dirección de una coordinadora, un vocero administrativo y un vocero abocado al área de los materiales.

Con la llegada de la Revolución Bolivariana, en 1999, el servicio de agua potable en Venezuela dejó de ser un privilegio para convertirse en un derecho humano que actualmente llega a 96 % de la población nacional. Esta realidad hoy contrasta con la cifra de 1999, cuando 55 % de los habitantes en zonas de exclusión social carecían del servicio de agua.

Los esfuerzos por la reivindicación de este derecho fueron impulsados por el líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, y se han mantenido bajo la dirección del presidente de la República, Nicolás Maduro.

El acceso al agua, como bien común en la población venezolana, se continúa privilegiando, una premisa que forma parte del quinto objetivo histórico del Plan de la Patria 2013-2019, en el que se hace referencia a la preservación de la especie humana y de la vida en el planeta, meta que requiere como recurso indispensable el suministro de agua potable.

Cortesía de AVN/ VTV