Prensa Ecosocialismo y Aguas / Carabobo, 13.10.2015.- La sexta edición del , enmarcado en el debate sobre la importancia de la semilla para la preservación de la vida en el planeta y la soberanía de nuestros pueblos, se realizó entre el 8 y el 12 de octubre en el estado Carabobo.

Para el cierre del evento se desarrolló la plenaria con todos los presentes, en el cual diversos colectivos, movimientos sociales, campesinos, investigadores, trabajadores, estudiantes, comuneros, cultores y cultivadores de la tierra debatieron sobre la soberanía, inclusión y ética ecosocialista.

El viceministro de Gestión Ecosocialista del Ambiente del Ministerio del Poder Popular para Ecosocialismo y Aguas (Minea), Jesús Manzanilla Puppo, explicó que “cerca de 3.000 participantes de todo el territorio nacional estuvieron en el congreso, acompañándonos en más de 17 actividades distintas como: foros, video-conferencias, video-debates, congresillo de niñas y niños, tarantines, puntos de información institucional, carteles, talleres y el trueque como actividad de cierre, en la cual intercambiamos nuestros productos como un mensaje al capitalismo, a la guerra económica, cumplimos 5 días con profundos aprendizajes”.

Asamblea incluyente

Durante la declaratoria final se debatió sobre la preservación de la semilla y la soberanía alimentaria. Al respecto Manzanilla afirmó que “reconocemos que estamos en una situación de guerra económica que pretende arrodillar a nuestro país y en el cual no cederemos nuestros espacios. Nuestra semilla es un arma fundamental contra la guerra económica que debemos resguardarla porque es nuestra identidad cultural, es nuestro reservorio ante los cambios climáticos generados por el capitalismo. Nos erigimos en una convocatoria permanente para proteger y resguardar nuestras semillas”.

Las discusiones también incluyeron un contundente respaldo a la Ley de la Semilla. “Una ley antitransgénica, antipatente y de reconocimiento como patrimonio del pueblo, apoyar el plan popular de semillas construido desde las experiencias populares de nuestros productores”, aseguró la autoridad del Minea.

El cierre del evento incluyó la representación cultural en el marco de la celebración del Día de la Resistencia Indígena, con tambores de la costa carabobeña y la emotiva plantación de un camoruco, árbol emblemático del estado Carabobo que empezará a erguirse en la sede de Escuela Popular de Agroecología.

El VII Congreso Venezolano de Diversidad Biológica retornará a la sede central del país en mayo de 2016, y previo a este se desarrollarán precongresos por ejes que versarán en la temática de la integración de la América Latina.

Prensa Ecosocialismo y Aguas / Glamyr Lanz